He querido titular este pensamiento por escrito con una frase que me dijo un cliente venezolano el otro día: la prisa es plebeya. Si lo pensamos, tiene buena parte de razón. Este señor viajaba acompañado únicamente de su esposa en un viaje de más de dos semanas por el norte de España. Así pudieron disfrutar de pequeños rincones y atractivos con su propia guía y a su ritmo. Un paquete vacacional no puede ofrecerte esto.

La peor parte de mi trabajo como guía viene cuando, por motivos de horario, tienes que apresurar a un grupo a salir de algún sitio porque se llega tarde al siguiente. En un paquete de esos que recorren seis capitales europeas en diez días no hay otro remedio pero, si se puede evitar, recomiendo a todo el mundo que se tome las vacaciones con tranquilidad (y que siempre deje algo por ver para así tener un motivo para volver).

Tómate tu tiempo para sentarte en una terraza a disfrutar de las vistas o ver la gente del lugar pasar; entra en esa panadería con esos lacitos de hojaldre tan apetecibles y charla con la dependienta; callejea por los lugares que visites; disfruta hasta la última gota de ese vino que te han servido en la cata y no te quedes en la superficie del lugar.

El lujo no es alojarse en un hotel vanguardista con un excelente restaurante en sus dependencias. El verdadero lujo es el tiempo para disfrutar del lugar donde estás.

Felices vacaciones a todos (aunque sea en vuestro pueblo de toda la vida). Disfrutad.

Parque del Ebro en Logroño

Parque del Ebro en Logroño, con la iglesia de Santiago al fondo